Silveyra, un domador de pura sangre

Agustín Silveyra debutó con dos triunfos este fin de semana en la cuarta fecha de la Porsche Cup GT3 Trophy que se disputó esta vez en el circuito número 8 del Autódromo Oscar y Juan Gálvez de Buenos Aires.

El piloto de Gualeguaychú visitó el estudio de Largaron en Radio El Mundo AM 1070 y expresó su satisfacción por ganar las dos competencias en el Coliseo Porteño: “Estoy disfrutando de este post triunfo, es todo un poco nuevo para mí”.

“Es una cosa increíble manejar estos Porsche, llegas muy rápido a la curva, es difícil de poder describirlo con palabras”, dijo Silveyra en referencia a conducir 400 caballos de fuerza. En su primera participación hizo que su vehículo abrace a la bandera a cuadros en primera colocación.

“Seguramente vamos a estar presentes en la próxima fecha y esperamos ser parte de la categoría hasta fin de año”, agregó el piloto entrerriano.

Tranquilo y casi tímido en su forma de hablar ante los micrófonos, Silveyra se muestra contento por haber entrado en la historia de la categoría. Como expresó, disfruta el momento y se va acostumbrado a este mundo nuevo.

“Hice Fórmula Entrerriana, esa categoría me dio la experiencia para estar más acorde a lo que son estos Porsche, que son unos verdaderos ‘pura sangre’”, comentó el ganador del fin de semana en Buenos Aires.

“En la Copa Porsche primero se analiza al piloto para dar la licencia y después se participa de una clínica, con el buen asesoramiento ahí no hay forma de no poder estar corriendo en un gran nivel como lo amerita la categoría”, contó Silveyra.

Además, indicó cómo empezó a correr en la categoría que lo vio victorioso: “Mediante Inbest Network llegué a correr en la Copa Porsche, es muy importante que las empresas se involucren en el automovilismo”.

“Tengo que agradecerles a Matías Milla y Franco Riva por la ayuda psicológica que me dieron para correr, y a Juan Martín Bruno porque me prestó el simulador”, agradeció.

Silveyra fue dueño del Coliseo. Debutó y ganó. Lo hizo en la primera y también en la segunda carrera. Va por más, claro, quiere seguir acelerando el pura sangre.