Perú quiere bajar su aporte económico al Dakar

El futuro del Dakar vuelve a ser incierto por la necesidad del país sudamericano de reducir el dinero que gastará como único organizador de la edición 2019 de la exigente prueba, lo que podría derivar en su cancelación como sede.

Ni Argentina, ni Chile ni Bolivia quisieron o pudieron formar parte de la versión 2019 del Dakar, que será la edición número 41. La ASO, quien lleva adelante los aspectos comerciales y deportivos, se tuvo que decantar por una única sede, y esa fue Perú.

Pero, al parecer, el acuerdo firmado el pasado 9 de mayo entre Etienne Lavigne, director del Dakar, el ministro de Comercio Exterior y Turismo de Perú, el ministro de Educación y el presidente del Consejo de Ministros, es un documento previo a la firma definitiva del convenio, que debe producirse antes del próximo 30 de junio.

Según varios medios peruanos, el gobierno del país andino estaría dispuesto a cancelar su presencia en la próxima edición del Dakar debido a que “el análisis económico preliminar” resultó negativo.

Perú tendría que pagar en torno a 6 millones de dólares a ASO por ser la sede de la carrera, además de otros gastos en infraestructuras, seguridad, logística que podrían ascender a 25 millones de dólares. Sin embargo, el retorno económico que Perú recibió por albergar la salida y las cinco primeras etapas en 2018 rondaría los 40,5 millones de dólares.

Ante las informaciones de la maniobra que el gobierno de Martín Vizcarra estaría dispuesta a hacer, varios pilotos peruanos participantes en el Dakar enviaron un escrito para defender la celebración del evento. Un total de 25 nombres figuran en la misiva enviada al presidente del país.

Esta noche, a las 19.00 hora del Perú, el presidente del Consejo de Ministros, César Villanueva, anunciará la decisión que las autoridades del país sudamericano tomó en relación con la carrera. Se espera una cancelación de su participación como sede del Dakar, aunque podría ser determinante la gestión de los pilotos locales para torcer la idea del nuevo gobierno, que pretende bajar su aporte de dinero a la carrera para equilibrar las cuentas fiscales.

“Es obvio que atrae la mirada hacia el Perú y estamos en un buen momento económicamente y esto sería una vitrina para promocionar nuestro país. Queremos hacer todos los esfuerzos que sean posibles para hacer el Dakar 2019, pero se determinará en las próximas horas”, afirmó el político al diario peruano Gestión.

Para la próxima edición está previsto que el Dakar se desarrolle a lo largo de once días, del 6 al 17 de enero, con diez jornadas de competición y una de descanso íntegramente en Perú.